30 de Octubre. Último domingo del mes.
Sintiéndolo mucho, llega la hora de llevar de nuevo la Virgen a
su Ermita.
Ha amanecido un día claro y soleado, aunque no dejan de vislumbrarse algunas nubes por el horizonte durante toda la mañana. La Virgen, con un poquito de retraso, llega después de las 9:30 de la mañana hasta el nuevo Peñon de S. José, donde será despedida por este. Los fieles, ocupan las nuevas escalinatas que permiten ver a más gente y con más seguridad el emotivo acto.
Muchos fieles quieren acompañarla durante el camino, marchando junto a su imagen alrededor de la cual no cesan los jubilosos cantes y bailes de nuestras paisanas. Tampoco faltan los chistes y chascarrillos, aunque sí se echan de menos los cohetes, que este año están prohibidos, aunque esto no es óbice para que resuene alguna traca por el camino.
Sin novedad llega la Virgen a su Ermita. Las campanas repican alegres y pregonan a los cuatro vientos que su Virgen está de nuevo allí.